Hace un año volvía de la India.

Una experiencia muy muy especial.

Me cambió el coco y mi manera de trabajar.

Me enamoré mucho más de los retratos y de la belleza de la gente.

A cada persona con la que me cruzaba, deseaba dibujarla.

Me envolvían de magia sus miradas

Me vine cargada de color y a partir de entonces fue cuando comencé mi camino con la acuarela.

Hoy, recuerdo ese viaje con la mirada de esta niña.

Podéis ver más ejemplos de mis retratos de India pinchando aquí